El C3 y el C4 son proteínas del sistema del complemento, una cascada de la inmunidad innata. El análisis mide su concentración en suero: los valores normales orientativos son 90 a 180 mg/dL para el C3 y 10 a 40 mg/dL para el C4. Cuando están bajos suele significar que se consumen por lupus activo, glomerulonefritis, crioglobulinemia o infección grave.
Esta página es la referencia de cifras: qué número es normal y qué hacer con uno bajo. Si buscas el contexto inmunológico completo, con los ANA y los patrones de inmunofluorescencia, tienes la guía de análisis inmunológico de complemento, C3, C4 y autoinmunidad.
¿Qué son el complemento C3 y C4?
El complemento son unas treinta proteínas que circulan inactivas en el plasma y se activan en cascada al detectar algo extraño. Perforan membranas bacterianas, marcan partículas para los fagocitos y retiran los inmunocomplejos, esos agregados de anticuerpo y antígeno que, al depositarse, inflaman riñón, piel y articulaciones.
El C3 es la pieza central: las tres vías convergen en él, así que su concentración refleja el estado global del sistema. El C4 actúa antes y solo participa en dos de esas vías. Esa asimetría es la clave de la interpretación: permite deducir por dónde se activó la cascada según qué fracción ha bajado.
Qué mide exactamente el análisis
Lo que el informe llama «C3» y «C4» es la cantidad de proteína, medida por nefelometría o turbidimetría; no dice si funciona. Para eso está el CH50, que comprueba si el suero puede lisar hematíes recubiertos de anticuerpo: si falla cualquier componente de la vía clásica, cae. El AH50 mide lo mismo en la vía alternativa.
La diferencia importa: un déficit funcional puro cursa con C3 y C4 normales en cifra y CH50 indetectable. Kan Testi explica bien qué aporta el complemento hemolítico total frente a medir solo C3 y C4 cuando se sospecha una inmunodeficiencia.
Valores normales de C3 y C4
Estos son los intervalos que imprime la mayoría de laboratorios españoles para adultos. Son orientativos: cada centro valida los suyos con su método y su población, y las diferencias llegan al diez o quince por ciento.
| Parámetro | Valor normal | Unidad alternativa | Qué explora |
|---|---|---|---|
| C3 | 90–180 mg/dL | 0,90–1,80 g/L | Punto de convergencia de las tres vías |
| C4 | 10–40 mg/dL | 0,10–0,40 g/L | Vía clásica y vía de las lectinas |
| CH50 | 42–95 U/mL | Muy variable por método | Actividad funcional de la vía clásica completa |
| AH50 | 70–125 % | — | Actividad funcional de la vía alternativa |
| C1q | 12–22 mg/dL | 0,12–0,22 g/L | Primer escalón de la vía clásica |
| C1 inhibidor antigénico | 21–39 mg/dL | 0,21–0,39 g/L | Cribado del angioedema hereditario tipo I |
| C1 inhibidor funcional | 70–130 % | — | Angioedema hereditario tipo II |
Por qué varían tanto los intervalos
La nefelometría y la turbidimetría dan cifras parecidas pero no idénticas, los calibradores parten de sueros distintos y el CH50 depende del ensayo usado. Por eso un C4 de 9 mg/dL puede ser bajo en un centro y normal en otro.
Sobre la parte preanalítica, Kan Testi detalla cómo se mide el CH50 y por qué la muestra debe congelarse rápido.
Niños, embarazo y mayores
El recién nacido tiene el complemento a la mitad del valor adulto y lo normaliza hacia los seis o doce meses, así que pediatría usa tablas propias. En el embarazo, C3 y C4 suben de forma fisiológica y pueden enmascarar un consumo real: allí se vigila la tendencia, no el valor absoluto.
C3 bajo: qué significa
Un C3 por debajo de 90 mg/dL indica casi siempre consumo: la cascada se ha activado y gasta la proteína más rápido de lo que el hígado la fabrica. Más raramente refleja un fallo de síntesis (hepatopatía avanzada, desnutrición grave) o un déficit congénito.
Las cuatro causas que hay que descartar
Lupus eritematoso sistémico activo. Primera sospecha ante un C3 bajo en una persona joven con artralgias, lesiones cutáneas o sedimento urinario alterado. En el brote, sobre todo con nefritis lúpica, el C3 cae junto al C4 y se recupera cuando el tratamiento funciona.
Glomerulonefritis. La postestreptocócica hunde el C3, respeta el C4 y se normaliza en ocho a doce semanas; si a los tres meses sigue bajo, hay que replantear el diagnóstico. La membranoproliferativa y la nefropatía por C3 lo mantienen bajo por activación descontrolada de la vía alternativa.
Déficits congénitos. Raros, pero a tener presentes ante infecciones de repetición por bacterias encapsuladas o meningitis recurrente. El déficit de C3 da cifras indetectables desde la infancia; los de la vía terminal se delatan por un CH50 nulo con C3 y C4 normales. El registro de estos déficits hereditarios se coordina desde el Instituto de Salud Carlos III.
Sepsis y consumo agudo. Una infección grave, una pancreatitis o una coagulación intravascular diseminada consumen complemento de forma masiva y transitoria. Ahí el valor bajo no habla de autoinmunidad sino de gravedad, y se normaliza al resolverse el cuadro.
C4 bajo: qué significa
El C4 baja cuando se activa la vía clásica o la de las lectinas, y también cuando se hereda un déficit parcial. Es la fracción que más veces aparece alterada de forma aislada.
Lupus y otras conectivopatías
En el lupus, el C4 suele ser el primero en bajar y el último en recuperarse. Muchos pacientes lo mantienen entre 8 y 12 mg/dL sin estar en brote: lo relevante es la caída respecto a su basal, no el cruce del umbral. También desciende en el Sjögren y en la enfermedad mixta del tejido conectivo.
Crioglobulinemia mixta
Es donde el C4 baja de forma más llamativa, a menudo por debajo de 5 mg/dL, con el C3 normal o solo algo descendido. Suele acompañarse de púrpura palpable en las piernas, artralgias y neuropatía, y detrás hay con frecuencia una infección crónica por virus de la hepatitis C. Un C4 desproporcionadamente bajo obliga a pedir crioglobulinas y serología viral.
Angioedema hereditario: C4 bajo con C1 inhibidor alterado
Es el diagnóstico que no conviene pasar por alto. Se debe a un déficit cuantitativo o funcional del C1 inhibidor y provoca hinchazón de cara, extremidades, pared intestinal o laringe durante dos a cinco días, sin urticaria, sin picor y sin respuesta a antihistamínicos. El C4 está bajo casi siempre, incluso entre crisis, y por eso sirve de cribado.
Se confirma midiendo el C1 inhibidor antigénico y el funcional: en el tipo I ambos están bajos; en el tipo II el antigénico es normal con el funcional descendido. Los concentrados de C1 inhibidor y los inhibidores de la calicreína están autorizados y supervisados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
Déficit parcial heredado de C4
El gen del C4 existe en varias copias y quien nace con menos arrastra de por vida un C4 de 8 a 12 mg/dL sin enfermedad asociada. Explica muchos C4 bajos persistentes en personas asintomáticas con C3, CH50 y autoinmunidad normales: el valor no cambia con el tiempo.
C3 y C4 bajos a la vez: qué indica
Cuando las dos fracciones caen juntas estamos ante el consumo por inmunocomplejos, el patrón más característico. Los complejos de anticuerpo y antígeno activan la vía clásica desde su primer escalón, gastan el C4 y arrastran después el C3, así que el CH50 también desciende.
El lupus en brote es la causa más habitual, sobre todo con afectación renal. Le siguen la crioglobulinemia mixta, la endocarditis subaguda, la enfermedad del suero y algunas vasculitis por inmunocomplejos. C3 y C4 bajos en alguien con fiebre prolongada y soplo cardíaco obligan a pedir hemocultivos antes que nada.
| Patrón | Mecanismo | Causas más probables | Estudio siguiente |
|---|---|---|---|
| C3 bajo, C4 normal | Consumo por la vía alternativa | Glomerulonefritis postinfecciosa, nefropatía C3, sepsis, déficit de factor H o factor I | Sedimento urinario, factor nefrítico C3, factor H, cultivos |
| C3 bajo, C4 bajo | Consumo por la vía clásica (inmunocomplejos) | Lupus activo y nefritis lúpica, crioglobulinemia, endocarditis, enfermedad del suero | ANA, anti-DNA nativo, crioglobulinas, hemocultivos, proteinuria |
| C3 normal, C4 bajo | Consumo selectivo o déficit de síntesis | Angioedema hereditario, crioglobulinemia mixta, lupus incipiente, déficit parcial de C4 | C1 inhibidor antigénico y funcional, C1q, ANA, crioglobulinas |
| C3 y C4 normales | Sin consumo detectable | Enfermedad inactiva, cuadro no mediado por complemento, muestra mal conservada | Reevaluar la clínica y repetir durante un brote si la sospecha persiste |
| Enfermedad | C3 | C4 | CH50 | Pista clínica |
|---|---|---|---|---|
| Lupus activo con nefritis | Bajo | Muy bajo | Bajo | Proteinuria, hematuria, anti-DNA nativo alto |
| Glomerulonefritis postestreptocócica | Muy bajo | Normal | Bajo | Faringitis o impétigo dos o tres semanas antes |
| Nefropatía C3 y membranoproliferativa | Muy bajo persistente | Normal | Bajo | Hematuria mantenida, factor nefrítico C3 positivo |
| Crioglobulinemia mixta | Normal o algo bajo | Muy bajo | Bajo | Púrpura en piernas, neuropatía, virus C |
| Angioedema hereditario | Normal | Bajo | Bajo en la crisis | Hinchazón sin habones, antecedente familiar |
| Endocarditis y sepsis | Bajo | Bajo | Bajo | Fiebre prolongada, soplo, hemocultivos positivos |
| Infección o inflamación aguda | Alto | Alto | Normal o alto | PCR elevada, cuadro agudo reciente |
| Déficit congénito de C3 | Indetectable | Normal | Nulo | Infecciones bacterianas graves desde la infancia |
C3 o C4 altos: cuándo ocurre
El C3 y el C4 son reactantes de fase aguda, como la proteína C reactiva: el hígado los produce más ante cualquier estímulo inflamatorio. Suben en infecciones, tras cirugía, en enfermedad inflamatoria intestinal, en tumores, en el embarazo y en el síndrome metabólico.
Un valor alto aislado y sin síntomas no tiene significado propio ni justifica más estudios. Importa por dos motivos: puede enmascarar un consumo, porque con lupus e infección simultánea el aumento reactivo y el gasto se cancelan; y en un lupus conocido, ver un C3 antes bajo volver al intervalo indica que el brote se controla.
Cómo se interpretan junto a los ANA y el anti-DNA
El complemento no diagnostica enfermedades autoinmunes: mide actividad. Los ANA indican si hay autoinmunidad, los anticuerpos específicos dicen de qué tipo y el C3 y el C4 dicen cuánto se está activando el sistema ahora mismo. Son tres preguntas distintas y solo juntas tienen sentido.
| Prueba | Pregunta que responde | Cómo se comporta |
|---|---|---|
| ANA | ¿Hay autoinmunidad? | Se positiviza pronto y se mantiene; el título apenas sirve para seguimiento |
| Anti-DNA nativo | ¿Es lupus y está activo? | Sube en los brotes, sobre todo con nefritis, y baja con el tratamiento |
| C3 y C4 | ¿Se está consumiendo complemento ahora? | Bajan en el brote y se recuperan en semanas al controlarlo |
| CH50 | ¿Funciona la vía clásica completa? | Nulo o muy bajo en los déficits congénitos; bajo en el consumo |
La combinación más informativa en el lupus es un anti-DNA nativo que sube mientras el C3 y el C4 bajan: anticipa el brote renal y motiva un ajuste de tratamiento antes de que empeore la proteinuria. A la inversa, un anti-DNA que cae con el complemento normalizándose indica que la inmunosupresión funciona.
Existe también el caso contrario: ANA positivos a título bajo, complemento normal y ningún síntoma. Sin clínica, eso no equivale a enfermedad ni debe generar seguimientos indefinidos, según los circuitos de derivación que difunde el Ministerio de Sanidad.
Cuándo consultar al reumatólogo o inmunólogo
Un complemento fuera del intervalo no es una urgencia en sí, pero hay situaciones en las que no conviene esperar a la revisión anual.
Deriva sin demora si hay
Proteinuria, hematuria o deterioro renal con C3 bajo. Hinchazón recurrente de cara, lengua o garganta con C4 bajo. Fiebre prolongada con soplo y complemento consumido. Púrpura palpable con neuropatía y C4 muy bajo. Meningitis de repetición con CH50 nulo.
Deriva de forma programada si hay
Complemento bajo sin explicación en dos determinaciones separadas ocho semanas. Lupus conocido con caída progresiva de C3 y C4 aunque estés sin síntomas. Abortos de repetición o trombosis con autoinmunidad alterada. Antecedentes familiares de angioedema o déficit de complemento.
En España, el estudio inicial lo pide tu médico de familia; el ampliado con CH50, C1 inhibidor y factores reguladores se hace en laboratorios hospitalarios de inmunología, y los casos complejos en unidades de referencia del Sistema Nacional de Salud.
Cómo te ayuda BloodAI Analytics
Leer un informe de complemento obliga a cruzar cifras, unidades e intervalos de cada laboratorio y compararlos con los tuyos de hace seis meses. Eso hace el analizador de análisis de sangre de BloodAI Analytics: reconoce C3, C4 y CH50 en el PDF, convierte las unidades y señala el patrón que forman juntas.
Identifica si tu combinación corresponde a consumo por vía clásica, por vía alternativa o a ninguno, marca las caídas frente a analíticas previas aunque el valor siga en intervalo y ordena las preguntas para la consulta. No sustituye al inmunólogo: te hace llegar informado a una cita de quince minutos.
En el blog en español tienes guías del mismo estilo para el resto de parámetros que acompañan a un estudio de autoinmunidad.
Preguntas frecuentes
En la mayoría de laboratorios españoles el C3 se sitúa entre 90 y 180 mg/dL (0,90 a 1,80 g/L) y el C4 entre 10 y 40 mg/dL (0,10 a 0,40 g/L). El CH50, que mide la actividad funcional de toda la vía clásica, suele informarse entre 42 y 95 U/mL, aunque este parámetro varía mucho más entre métodos. Los intervalos exactos que valen para ti son los impresos en tu propio informe.
Significa que se está gastando por la vía clásica o que se fabrica poco. Las causas más frecuentes son el lupus activo, la crioglobulinemia mixta y el angioedema hereditario, en el que el C4 puede estar bajo incluso entre las crisis. También existe un déficit parcial heredado de C4 bastante común y sin trascendencia clínica. Un C4 bajo aislado no diagnostica nada por sí solo: hay que leerlo junto al C3, al CH50 y a los síntomas.
No es grave por sí mismo, es una señal. Un C3 bajo indica que el complemento se está consumiendo y obliga a buscar la causa: lupus con actividad, glomerulonefritis, una infección importante o, mucho más raramente, un déficit congénito. Lo que determina la gravedad es la enfermedad de fondo y el órgano afectado, no la cifra. Un C3 bajo con función renal normal y sin síntomas se estudia con calma; un C3 bajo con proteinuria o hematuria se estudia sin demora.
Es el patrón clásico de consumo por inmunocomplejos a través de la vía clásica. Aparece sobre todo en el lupus eritematoso sistémico en brote, en especial si hay nefritis lúpica, y también en la crioglobulinemia mixta, la endocarditis infecciosa, la enfermedad del suero y algunas vasculitis. Si ambos están bajos, lo habitual es completar el estudio con ANA, anti-DNA nativo, crioglobulinas, sedimento urinario y cociente proteína/creatinina en orina.
No hace falta un ayuno estricto, porque el C3 y el C4 no cambian con la comida. Lo que sí importa es la manipulación del tubo: son proteínas termolábiles que se degradan si el suero tarda en separarse o viaja sin frío, y esa degradación baja falsamente el resultado, sobre todo el del CH50. Si en la misma extracción se piden glucosa o perfil lipídico, entonces sí acudirás en ayunas por esos otros parámetros.
Poca por sí solo. El C3 y el C4 se comportan como reactantes de fase aguda y suben en cualquier proceso inflamatorio, infeccioso, tumoral o incluso en el embarazo, el sobrepeso y el síndrome metabólico. Un valor por encima del intervalo no indica enfermedad autoinmune y no se sigue de forma aislada. Tiene más valor cuando se interpreta junto a la PCR y la velocidad de sedimentación, o cuando un lupus conocido normaliza un C3 previamente bajo.
Depende del motivo. En un lupus con afectación renal el complemento suele controlarse cada tres meses, o más a menudo durante un brote y al ajustar el tratamiento. En un lupus estable sin nefritis, cada seis o doce meses junto al resto de la analítica. Si el estudio se pidió para descartar algo y salió normal con clínica que no encaja, no hace falta repetirlo de forma rutinaria.
Sí, y es bastante frecuente. Alrededor de una cuarta parte de los pacientes con lupus activo mantiene el complemento dentro del intervalo, sobre todo si no hay afectación renal. El complemento es un marcador de actividad útil pero no un criterio diagnóstico: el diagnóstico se apoya en la clínica, los ANA, los anticuerpos específicos y, cuando procede, la biopsia. Un C3 y C4 normales tampoco excluyen un brote en marcha.
Fuentes y lecturas recomendadas
Analizar mi analítica
Sube tu informe de laboratorio y recibe una explicación clara en minutos.
Analizar mi analíticaEste artículo es información de salud, no un diagnóstico médico. Comenta siempre tus resultados con un profesional sanitario.